
El día de ayer me hice miembro oficial del GNPEPV, una delegación de venezolanos que al presentar por primera vez el examen practico para obtener la licencia de conducir en NSW, no lo aprueba. Puedo decir con orgullo que somos mayoría!
Allá aquellos, la minoría de personas que lo pasa a la primera vez (entre ellas, vergonzosamente, mi esposo) que parecieran pretender romper con una tradición ya institucional en la migración venezolana a este amable país, Australia. A esta “gentecita” les hago un llamado a la reflexión. Revísense!
Yo, fiel a mis principios y a mi condición de inmigrante venezolana, hice lo que pude para seguir la tradición y pertenecer así a esa populosa mayoría. Claro, tampoco fue que exagere porque la idea no es quedar como un “loco al volante” que es incapaz de conducir con el mínimo sentido común.
Yo me esforcé para quedar justo en el límite de “de vaina y lo paso”. Me concentre en no hacer todas esas cosas ya intrínsecas en un conductor venezolano, es decir fui en contra de mis instintos más básicos cuando:
No “metí la chola” en la luz amarilla, sino que frene y me detuve.
Cuando un carro a mi lado puso la luz de cruce para entrar a mi canal no pensé “y este que? Se cree mas arrecho que yo?” y acelere. No! Le di paso amablemente deseándole además que pasara un buen día.
Jamás excedí el limite de velocidad, lo que es mas, me mantuve 5 Km. por debajo.
No me olvide que existen los retrovisores. Mire por ellos hasta cuando estaba segura de que atrás estaba el mismo carro que había visto 5 segundos antes.
No aproveche el huequito de medio metro para tirarle el carro al de al lado y que me dejara pasar “a juro” a su canal mientras le gritaba un improperio. No!! Colocaba mis luz, contaba 7 “bip click” que es el ruidito que hace la lucecita y que equivalen a 5 segundos, y luego de chequear todos los retrovisores, hasta el del otro lado que no tenia nada que ver, me cambiaba de canal suavemente y le sonreía a la vida.
Y después de todo esto te preguntaras, “y como te las ingeniaste para hacerte miembro del honorable GNPEPV?”
Pues bien, y mira que original y astuta fui, justamente al cambiarme de canal, justo después de los 7 “bip click” y de chequear todos los retrovisores…no mire sobre mi hombro el muy peligroso “punto ciego”. Y además, para que no quedara duda de la estrategia, no lo hice nunca! Ninguna de las 6 veces que tuve que cambiarme de canal durante el examen!
Pero eso no fue todo, además, por si acaso no mirar sobre el hombro no era suficiente, en un cruce a la derecha, hacia una calle pequeña de doble vía que no tenia línea divisoria en el medio, le hice creer al inspector que había entrado muy cerca del centro y por lo tanto había pisado la línea. Línea que además no estaba pero si estaba, era una línea “de hecho” y no “de forma” como diría un abogado, o una “línea virtual” como diría un especialista en IT.
Es mas, soy tan bárbara que esta infracción la cometí inconcientemente porque yo no me acuerdo de esa vaina pero como el inspector dijo que paso y yo quería mi membresía, aproveche y le dije que si, que tenia razón y me bajo como 10 puntos de un solo golpe. Cualquier cosa para asegurar mi entrada al honorable GNPEPV.
Ahora que soy miembro oficial del Gente que No Paso el Examen la Primera Vez (GNPEPV, se pronuncia “yenpipivi” en ingles) quiero proponer algunas reformas. Por ejemplo podríamos crear un grupo en Facebook y enseñarle a los que pronto tomaran el examen nuestra filosofía y costumbres. O podemos reunirnos de vez en cuando, caernos a palos y compartir nuestros logros… que algún miembro del GSPEPV sea conductor designado… no son Full Licensed pues?
Y precisamente a ellos, los miembros del GSPEPV (“yispipivi” se dice en ingles) les digo: son minoría, entiéndanlo!
Y a los amigos que pronto vendrán, un mensaje de fraternidad del GNPEPV, aquí los esperamos con los brazos abiertos y la licencia de Learner en la cartera.
Allá aquellos, la minoría de personas que lo pasa a la primera vez (entre ellas, vergonzosamente, mi esposo) que parecieran pretender romper con una tradición ya institucional en la migración venezolana a este amable país, Australia. A esta “gentecita” les hago un llamado a la reflexión. Revísense!
Yo, fiel a mis principios y a mi condición de inmigrante venezolana, hice lo que pude para seguir la tradición y pertenecer así a esa populosa mayoría. Claro, tampoco fue que exagere porque la idea no es quedar como un “loco al volante” que es incapaz de conducir con el mínimo sentido común.
Yo me esforcé para quedar justo en el límite de “de vaina y lo paso”. Me concentre en no hacer todas esas cosas ya intrínsecas en un conductor venezolano, es decir fui en contra de mis instintos más básicos cuando:
No “metí la chola” en la luz amarilla, sino que frene y me detuve.
Cuando un carro a mi lado puso la luz de cruce para entrar a mi canal no pensé “y este que? Se cree mas arrecho que yo?” y acelere. No! Le di paso amablemente deseándole además que pasara un buen día.
Jamás excedí el limite de velocidad, lo que es mas, me mantuve 5 Km. por debajo.
No me olvide que existen los retrovisores. Mire por ellos hasta cuando estaba segura de que atrás estaba el mismo carro que había visto 5 segundos antes.
No aproveche el huequito de medio metro para tirarle el carro al de al lado y que me dejara pasar “a juro” a su canal mientras le gritaba un improperio. No!! Colocaba mis luz, contaba 7 “bip click” que es el ruidito que hace la lucecita y que equivalen a 5 segundos, y luego de chequear todos los retrovisores, hasta el del otro lado que no tenia nada que ver, me cambiaba de canal suavemente y le sonreía a la vida.
Y después de todo esto te preguntaras, “y como te las ingeniaste para hacerte miembro del honorable GNPEPV?”
Pues bien, y mira que original y astuta fui, justamente al cambiarme de canal, justo después de los 7 “bip click” y de chequear todos los retrovisores…no mire sobre mi hombro el muy peligroso “punto ciego”. Y además, para que no quedara duda de la estrategia, no lo hice nunca! Ninguna de las 6 veces que tuve que cambiarme de canal durante el examen!
Pero eso no fue todo, además, por si acaso no mirar sobre el hombro no era suficiente, en un cruce a la derecha, hacia una calle pequeña de doble vía que no tenia línea divisoria en el medio, le hice creer al inspector que había entrado muy cerca del centro y por lo tanto había pisado la línea. Línea que además no estaba pero si estaba, era una línea “de hecho” y no “de forma” como diría un abogado, o una “línea virtual” como diría un especialista en IT.
Es mas, soy tan bárbara que esta infracción la cometí inconcientemente porque yo no me acuerdo de esa vaina pero como el inspector dijo que paso y yo quería mi membresía, aproveche y le dije que si, que tenia razón y me bajo como 10 puntos de un solo golpe. Cualquier cosa para asegurar mi entrada al honorable GNPEPV.
Ahora que soy miembro oficial del Gente que No Paso el Examen la Primera Vez (GNPEPV, se pronuncia “yenpipivi” en ingles) quiero proponer algunas reformas. Por ejemplo podríamos crear un grupo en Facebook y enseñarle a los que pronto tomaran el examen nuestra filosofía y costumbres. O podemos reunirnos de vez en cuando, caernos a palos y compartir nuestros logros… que algún miembro del GSPEPV sea conductor designado… no son Full Licensed pues?
Y precisamente a ellos, los miembros del GSPEPV (“yispipivi” se dice en ingles) les digo: son minoría, entiéndanlo!
Y a los amigos que pronto vendrán, un mensaje de fraternidad del GNPEPV, aquí los esperamos con los brazos abiertos y la licencia de Learner en la cartera.